Hay un fenómeno típico de la vida cristiana llamado recaída. La comunión es un débil hilo y la recaída tiene consecuencias y un costo. Pero, como veremos en este mensaje, ¡hay un camino de vuelta a Dios!
Hay un fenómeno típico de la vida cristiana que se llama recaída. La comunión es un débil hilo. La recaída tiene consecuencias y un costo. ¡Pero hay un camino de vuelta a Dios!
Hay un fenómeno típico de la vida cristiana llamado recaída. La comunión es un débil hilo y la recaída tiene consecuencias y un costo. Pero, como veremos en este mensaje, ¡hay un camino de vuelta a Dios!
Hebreos 9:29 habla del regreso de Jesús: “Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan”.
Hebreos 9:29 habla del regreso de Jesús: “Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan”.
Hebreos 9:29 habla del regreso de Jesús: “Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan”.
Hebreos 9:29 habla del regreso de Jesús: “Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan”.
Dios quiere hacernos el bien, si se lo pedimos. Si deseas hacer proyectos futuros, conviértete en una persona de oración, siguiendo el ejemplo de Daniel.
Nuestra amarga experiencia es que confiamos más en nuestros sentimientos y capacidades que en las promesas de Dios. Debemos empezar a tomarlas en serio. Pero, ¿qué garantía tenemos de que Dios escucha nuestras oraciones?
El “día del Señor” describe el juicio de Dios en la tierra, anunciado en el Antiguo Testamento. También tiene otros nombres que iremos descubriendo al escuchar el mensaje.
El “día del Señor” describe el juicio de Dios en la tierra, anunciado en el Antiguo Testamento, y tiene también otros nombres que iremos descubriendo al escuchar el mensaje.
Dios nos quiere instruir en una alegría que no se basa en el egoísmo, que no se alegra del mal ajeno ni conoce la envidia. Una alegría que alegra a Dios y que puede ser compartida por otros.
Dios nos quiere instruir en una alegría que no se basa en el egoísmo, que no se alegra del mal ajeno ni conoce la envidia. Una alegría que alegra a Dios y puede ser compartida por otros.
¿Qué relación tiene la profecía bíblica con el sentido de la vida? Cada persona lleva dentro de sí el “recuerdo” del Edén y de Dios, lo que explica muchas cosas.